MAS logra salvar sigla alianzas de Fernández y Aracena pierden personería jurídica
Las recientes elecciones generales han reconfigurado el panorama político, evidenciando la estrecha supervivencia de una fuerza política consolidada mientras otras no lograron asegurar su continuidad. El Movimiento al Socialismo (MAS), que en esta contienda electoral estuvo liderado por Eduardo del Castillo, obtuvo el 3,16% de los sufragios válidos emitidos el 17 de agosto. Este resultado, si bien marca un descenso histórico en su respaldo electoral, fue justo lo necesario para preservar su personería jurídica.
En contraste, las alianzas encabezadas por Jhonny Fernández y Pavel Aracena no alcanzaron el umbral mínimo establecido por la normativa electoral y, por consiguiente, perderán su reconocimiento oficial. La autoridad electoral ha confirmado que la aplicación de la Ley 026 de Régimen Electoral será inmediata y de cumplimiento obligatorio una vez finalizado el cómputo oficial. Un vocero del Tribunal Supremo Electoral destacó que, a diferencia de procesos anteriores, la ejecución de las sanciones por no alcanzar el porcentaje requerido se realizará de manera simultánea a la conclusión del recuento definitivo.
Los resultados preliminares, con un avance del 95,41% del Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre), sitúan a Rodrigo Paz Pereira (PDC) como el candidato más votado a nivel nacional, con un 32,14% de los votos. Le siguen Jorge “Tuto” Quiroga (Libre) con un 26,81% y Samuel Doria Medina (Unidad) con un 19,86%. Más atrás se ubicaron Andrónico Rodríguez (Alianza Popular) con el 8,22%, Manfred Reyes Villa (Súmate) con el 6,62%, y el MAS, con el mencionado 3,16%, apenas por encima del límite legal. Por otro lado, la alianza Fuerza del Pueblo de Jhonny Fernández consiguió solo el 1,62% de los votos, mientras que Libertad y Progreso ADN, de Pavel Aracena, alcanzó el 1,45%. Ambos porcentajes implican la inhabilitación automática de estas agrupaciones para futuros procesos electorales.
La legislación es explícita en su artículo 58 de la Ley 026, que estipula la pérdida de la personería jurídica para cualquier organización política que no logre al menos el 3% de los votos válidos en una elección nacional, departamental o municipal, o que no obtenga representación parlamentaria. Esta disposición busca evitar la proliferación de partidos sin un respaldo ciudadano significativo, promoviendo una reestructuración del escenario político nacional en la que solo las fuerzas con mayor caudal electoral logran mantenerse vigentes.
Este principio ha modelado el panorama político en diversas ocasiones. En las elecciones generales de 2009, Poder Democrático Social (Podemos), que había sido una fuerza opositora destacada, obtuvo un 5,6% de los votos con Jorge Tuto Quiroga como su candidato. A pesar de superar el umbral del 3%, la organización no consiguió reconstituirse bajo el marco legal posterior y finalmente perdió su vigencia. Otros partidos con una trayectoria histórica, como el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y Nueva Fuerza Republicana (NFR), que tuvieron un rol protagónico en décadas pasadas, también perdieron su personería jurídica al obtener porcentajes ínfimos, inferiores al 2%, en la misma contienda. Más recientemente, en los comicios de 2014, la alianza Partido Verde de Bolivia (PVB-IEP), que postuló a Fernando Vargas, no superó el 3% al alcanzar solo el 2,7% de los votos válidos, lo que resultó en la pérdida automática de su personería jurídica. De igual forma, en las elecciones generales de 2020, el Frente Para la Victoria (FPV), con Chi Hyun Chung como candidato, obtuvo un 1,5% de los votos, y PAN-BOL registró un 0,5%, lo que llevó a la desaparición de ambas fuerzas políticas del registro electoral conforme a la misma ley





