Rodrigo Paz da el batacazo y se enfrentará a Tuto Quiroga en segunda vuelta electoral
La reciente contienda electoral ha culminado con un giro inesperado en la preferencia ciudadana, donde Rodrigo Paz, candidato del Partido Demócrata Cristiano, ha emergido como el principal contendiente. Los resultados provisionales indican que Paz obtuvo poco más del treinta y uno por ciento de los votos. Este desenlace sitúa a Jorge Tuto Quiroga, de la Alianza Libre, en la segunda posición, con aproximadamente el veintisiete por ciento del sufragio.
Estas cifras iniciales guardan una estrecha concordancia con el recuento rápido realizado por la autoridad electoral nacional, que ya había procesado más del noventa por ciento de las actas. Asimismo, la tendencia observada en las etapas finales de la campaña ya anticipaba un crecimiento en el respaldo tanto para Quiroga como para Paz.
La configuración actual de la votación perfila una segunda vuelta entre Paz y Quiroga. Este escenario deja fuera de la carrera presidencial a Samuel Doria Medina, candidato de la Alianza Unidad, quien, a pesar de haber liderado la intención de voto en encuestas previas, finalizó la primera ronda con casi el veinte por ciento de los apoyos.
La campaña de Paz comenzó con un perfil más discreto, situándose por debajo de figuras como Andrónico Rodríguez de la Alianza Popular, quien finalmente consiguió poco más del ocho por ciento, y Manfred Reyes Villa de Súmate, que alcanzó alrededor del siete por ciento. Más abajo en la tabla de resultados se encuentran Eduardo del Castillo del Movimiento al Socialismo, con poco más del tres por ciento; Jhonny Fernández de la Alianza Fuerza del Pueblo, con un uno y medio por ciento; y Pavel Aracena de la alianza Libertad y Progreso-ADN, quien obtuvo aproximadamente el uno punto cuatro por ciento.
Analistas políticos coinciden en que el ascenso de Paz es un reflejo de un voto ciudadano que buscó castigar la polarización y premiar una alternativa diferente. Su campaña, caracterizada por ser austera y con un gasto limitado en plataformas digitales, contrastó notablemente con las significativas inversiones de sus principales adversarios.
La jornada electoral en el país se desarrolló con una notable afluencia de votantes, quienes acudieron a las urnas con una palpable esperanza de cambio. Largas filas marcaron un día de alta participación, matizado por algunas tensiones localizadas, especialmente en la región del Chapare, y por manifestaciones de desaprobación pública hacia ciertos líderes políticos, incluidos candidatos del Movimiento al Socialismo y de La Fuerza del Pueblo.
El presidente interino del Tribunal Supremo Electoral, Óscar Hassenteufel, destacó que, en términos generales, la jornada transcurrió en un ambiente de tranquilidad, con la excepción de algunos incidentes aislados. La votación se inició puntualmente a las 08:00, con la apertura del cien por ciento de las mesas electorales, según lo informado por la máxima autoridad electoral.
Entre los sucesos reportados, se registró un incidente en Entre Ríos, Cochabamba, donde Andrónico Rodríguez emitió su voto. Horas antes de su llegada al recinto, se informó de la detonación de un pequeño artefacto explosivo. Posteriormente, cuando el candidato se disponía a dialogar con los periodistas, algunos presentes comenzaron a arrojarle piedras. Eduardo del Castillo también fue objeto de abucheos, con gritos que le recriminaban: ¿Por qué no hace fila como nosotros por diésel?. De manera similar, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra tuvo que abandonar rápidamente el lugar donde acudió a sufragar. La rechifla de la gente provocó incluso enfrentamientos entre sus partidarios y otras personas, quienes llegaron a lanzar botellas de plástico





